Yo soy Mara Paulina Montoya Valenzuela y mi historia en la preparatoria Cobach Mtro. Rubén Vizcaíno Valencia comienza en el mes de Agosto del 2010, recuerdo la primera vez que miré la escuela se me hacia un lugar muy grande, con edificios un poco feos pero eso era lo de menos, lo más curioso fue ver gallinas y pollitos cruzando rápidamente el césped y huyendo de los estudiantes.
En mi primer día de clases iba en el turno vespertino, vestía el uniforme camisa blanca, falda escolar, calcetas blancas y zapatos negros, mi cabello largo y ondulado, pero después todo eso cambio.
Me sentía muy emocionada y a la vez nerviosa porque no conocía a nadie, sentía que todos me miraban y hablaban de cómo me veía pero no era así.
Solía sentarme en los lugares de enfrente y cerca del profesor como toda una nerd, los primeros días todos nos mirábamos como extraños pero eso cambio, después agarramos confianza y entonces sí, nadie nos podía callar. Recuerdo las primeras palabras que cruce con un amigo llamado Irving:
-¡Hola! ¿De qué secundaria vienes?
-Vengo de la Secundaria 39 ¿y tú? –respondió él.
-Yo de la Secundaria 13, ¡Oye! ¿Hiciste la tarea?
-¿Teníamos tarea? –Dijo él.
Los dos reímos por un buen rato, después esa pequeñísima conversación nos hicimos muy buenos amigos y seguimos siéndolo.
En segundo semestre me cambié al turno matutino, de nuevo experimenté los nervios del primer día de clases, conforme fui avanzando conocí a personas que hasta el día de hoy son mis mejores amigas y amigos que juntos a ellos he pasado experiencias muy graciosas como cuando dramatizamos una obra en el Audiovisual de la escuela y todos detrás del telón no parábamos de reír, o cuando metimos una banca al salón para que el grupo de alado no se sentara o se la robara, también hubo experiencias tristes, peleas y de todo.
Actualmente estoy en sexto semestre y siempre recordaré a mi maestra de Administración María Imelda Díaz, la profesora cachito como todos le decimos, ella siempre apurándonos diciéndonos que nos la pasamos “chacoteando” o que nos meterá el famoso bule a la boca para que dejemos de hablar.
La preparatoria será la mejor etapa de mi vida, siempre quedará en mi memoria, este año me gradúo de Cobach, cierro un capítulo para empezar a escribir otro.